En agosto del 2021 se cumplieron 50 años desde que se abandonó el patrón oro. Pero... ¿qué significan 50 años en la historia del dinero? ¿Qué tan “viejo” es el dinero? y ¿Qué es realmente el dinero? Hagamos un repaso juntos.

Nadie sabe exactamente cuándo nace el dinero, pero tenemos indicios para pensar que es anterior a la escritura. ¿Cómo lo sabemos? Bueno pues, por que los primeros escritos hallados representan nada más y nada menos que registros de dinero.

De hecho, es posible pensar que el dinero es tan antiguo como nuestra civilización. ¿Acaso los primeros humanos usaban monedas, billetes, y tarjetas de crédito? De ninguna manera, pero es que el dinero en realidad es mucho más que monedas, billetes y tarjetas de crédito.

El dinero es un lenguaje, es una forma de comunicar valor.

El trueque; la primera forma de comunicar valor

La primera forma de comunicar valor fue el trueque. Hace más de 40.000 años los seres humanos estaban organizados en tribus de cazadores y recolectores. Estas tribus intercambiaban bienes entre sí. Yo te doy un poco de carne, y tú me das un poco de fruta. Todos contentos.

Historia del dinero

Pero el trueque tiene serias limitaciones. ¿Y si una tribu no tiene nada para intercambiar? ¿O nadie con quien intercambiar?

Para que un intercambio se produjese necesitamos tres coincidencias exactas: que la tribu A quiera lo que la tribu B ofrece, que la tribu B quiera lo que la tribu A ofrece y que ambas coincidan en el mismo lugar en el mismo momento (y que no se les dé por pelear entre sí).

El dinero permite resolver este problema. Ya no es necesario que haya una coincidencia exacta entre ambas tribus. Si la tribu A no necesita fruta, puede recibir dinero a cambio de su carne, y comprar utensilios o un iPhone a otra tribu.

Surgimiento del dinero y los intercambios indirectos

El primer gran quiebre en la historia del dinero se da cuando las tribus comienzan a aceptar objetos no comestibles y sin una función específica como cortar carne o cazar en sus acuerdos. Son las primeras expresiones abstractas de valor. El valor de recibir carne es obvio, la carne se puede comer. El valor de recibir una pluma, un collar con piedritas o una piedra preciosa es mucho más abstracto.

A lo largo de la historia se usaron todo tipo de objetos como dinero (o expresión de valor). Piedras, plumas, conchas marinas, sal, pimienta y otros tantos. Hace menos de 2000 años, se pagaba a los soldados romanos con sal, de ahí la palabra “salario”.

Los aztecas, por ejemplo, usaban el cacao como dinero. Más al Norte, cuando las colonias británicas se quedaron sin monedas, comenzaron a usar conchas marinas como forma de pago, una tradición muy común antes de la llegada de los colonizadores.

¿Qué es un buen dinero?

Técnicamente, cualquier objeto podría usarse como dinero, pero hay algunos mejores que otros. El dinero ideal debe tener ciertas características:

  • Durable
  • Fácil de dividir
  • Fácil de transportar
  • Escaso

Seguramente estás pensando en lo mismo que yo. Sí, en oro. Los metales preciosos en general demostraron ser excelentes formas de dinero. Griegos, Babilonios y Egipcios comenzaron a usar metales para pagar en la segunda gran transformación tecnológica de la historia del dinero.

Historia del dinero

Ok, todo muy lindo. Pero sigue habiendo algunos problemas. El oro es pesado, difícil de ocultar y tampoco es tan fácil de dividir como a uno le gustaría. ¿Qué pasaría si pudiese dejar mi oro en un lugar seguro y usar un documento que certifique que soy el dueño de ese oro?

Del oro a Bitcoin

Bienvenidos a la tercera revolución del dinero; el papel. Al principio, un billete no era más que la representación de un metal almacenado en un lugar seguro. Es mucho más fácil de dividir, transportar y usar.

Si Bitcoin les genera dudas, imagínate la cara de la primera persona a la que le quisieron pagar con papel en lugar de oro. La innovación siempre trae consigo mucho escepticismo y miedo, sobre todo cuando se trata de dinero, un lenguaje tan antiguo como la raza humana.

Pero entre los “billetes de siempre” y Bitcoin hay un paso más; el dinero digital. Cuando usas una Fintech (empresas conocidas por usar tecnología para mejorar los servicios financieros) como MercadoPago, PayPal o haces una transferencia bancaria, estas usando dinero digital.

El dinero digital no es más que un número en una base de datos. De eso se trata la cuarta revolución; el dinero ha alcanzado un nivel de abstracción tal que intercambiamos bienes y servicios por numeritos anotados en internet. Un lenguaje cada vez más eficiente.

Sin embargo, el dinero digital no es perfecto. Cierto, es más cómodo que llevar 3 kilos de oro en el bolsillo, pero hay mejores alternativas. Para que el sistema funcione necesitamos miles de intermediarios que validan distintas transacciones.

Dinero descentralizado

Bitcoin es dinero digital descentralizado, que no depende de nada ni nadie para funcionar. Cualquiera puede enviar y recibir Bitcoin a cualquier parte del mundo sin necesidad de entidades centralizadas ni de gobiernos que garanticen su validez.

Cosas que están llevando a los indios a entrar en Bitcoin!

Hablando de eso ¿qué fue lo que pasó el 15 de Agosto de 1971? Richard Nixon, presidente de los Estados Unidos, suspendió la convertibilidad del dólar con el oro. Hasta entonces, era posible cambiar dólares norteamericanos por oro a una tasa fija (US$ 81 x 100gr). Este hito marca el nacimiento del dinero fiat o fiduciario.

¿Qué es el dinero fiat? Dinero emitido por un gobierno que no está respaldado por un activo físico, como el oro o la plata. ¿De qué depende su valor? De la confianza en el gobierno emisor, de su uso legal en un país y de la oferta y demanda en el mercado internacional.

¿Es eso suficiente? Bueno…no. El dinero fiat permite a cualquier gobierno emitir dinero a discreción. Los efectos de la máquina son claros; inflación y pérdida de poder adquisitivo.

Bitcoin quizá no sea la solución a todos los problemas del mundo, pero seguramente se trata de una forma mucho más eficiente de comunicar valor. Un lenguaje verdaderamente universal, descentralizado y abierto a todo el mundo.